Hace muchos años, revisando la revista Mundo Deportivo encontré que incluía notas de pesca, algo que nunca hicieron otras publicaciones de deportes, como El Gráfico, Olé o Goles.
Las notas estaban firmadas por Angler («pescador» en inglés). Pero, tiempo más tarde, descubrí que se trataba de Renato Ciruzzi.
En Facebook (mucho antes del impacto de Instagram y otras redes sociales) vi que alguien se llama igual que él y le gustaba la pesca: tomé contacto y era su hijo, quien me transmitió algunos datos de su padre. Inmediatamente lo consideré un capítulo de la Historia de la Pesca Deportiva en Argentina, que durante varios años escribí para la revista El Pato.
Renato (padre) era un apasionado de la pesca y la practicaba en la laguna de Chascomús y en el mar. “La única vez que fui con él y mi hermano a pescar estuvimos un rato en el muelle del Club de Pesca de Mar del Plata y mucha gente lo saludaba, pero no pescamos nada. Debe haber sido en el año 71 o 72. Yo era muy chico. En otra oportunidad, estando de vacaciones en Bialet Massé, Córdoba, pescamos mojarritas en un río que pasaba por ahí y, para ser control o fiscal de un torneo de pejerrey que se hacía por ahí, nos dejó a los cinco hijos con nuestra madre todo un día.”
Renato Domingo Antonio Ciruzzi nació el 18 de enero de 1914 en Matera, Italia. Al año, huyendo de la guerra se embarcó con sus padres a la Argentina. Su papá ya había vivido en nuestro país, donde había conocido en Mendoza a su esposa, una chilena con la que se casó antes de viajar a Europa. Renato fue el mayor de seis hermanos, todos los demás nacidos en Buenos Aires.
Desde niño tuvo muchas inclinaciones por las letras y el periodismo. Muy joven estuvo en el famoso tiroteo del diario La Fronda (1932). Trabajó en los diarios El Nacional, Noticias Gráficas y Crítica, donde conoció a su director, el famoso Natalio Botana, y a todos los grandes cronistas de aquella época, donde el periodismo se aprendía trabajando. En la década de 1950 lo encontramos, dentro de la editorial Haynes, en Mundo Deportivo, Mundo Infantil y Mundo Atómico.
En esta época fue Consejero de FADEP, Federación Argentina de Entidades Deportivas de Pesca. Entre sus máximos logros se recuerda que fue el organizador de la exposición de pesca en el primer piso de las grandes tiendas porteñas Gath & Chaves en febrero de 1955.
Renato vivió un tiempo en el Delta: al final de la década de 1940 había comprado unos lotes cerca de San Fernando, en el arroyo Abra Vieja. Luego estuvo un tiempo en Costa Rica, donde vivía su hermana menor. Regresó y trabajó en el diario Clarín mucho tiempo.
El periodista Oscar Fernández Real, con quien conversé sobre Ciruzzi, lo recordaba como uno de sus profesores de la Escuela Argentina de Periodismo y quien lo hizo ingresar al diario de Noble.
Fue enviado especial del diario a la gira mundial que hizo el presidente Frondizi en 1961 por todo el mundo, y viajó a Cuba al poco tiempo de la Revolución, cuando los castristas lo echaron por anticomunista. En esa época ganó dos premios importantes: de la editorial Kraft y la fundación Di Tella.
Fue corresponsal en Casa de Gobierno y luego trabajó con Bernardo Neustadt en Extra, en el diario Enfoques y, su última actividad, en el diario Mayoría.
El 5 de julio de 1975, hace exactamente medio siglo, falleció Renato Ciruzzi. Vaya mi homenaje a uno de los periodistas que precedió el camino que transito hace 35 años.