La llegada del papa León XIV a la Argentina tiene algunos puntos en común con aquella visita del cardenal Eugenio Pacelli, en 1934, para presidir el Congreso Eucarístico Internacional. Pacelli se convirtió, años después, en el papa Pío XII. Un lugar con posibilidades de albergar a multitudes fue elegido para las misas, aunque separadas por casi un siglo: el Monumento de los Españoles, sito en la intersección de las avenidas Alvear (desde 1950, Libertador) y Sarmiento. En los dos casos, el escenario mira hacia el norte para aprovechar los generosos espacios verdes de ambas manos.
Los mejores lugares, con la mejor perspectiva, son los balcones o terrazas. Pero, en 1934, salvo el Palacio Bosch, residencia hasta la actualidad del embajador de Estados Unidos, y un alto edificio en la esquina de Oro, no había nada. Sin embargo, en esa ocasión, el diario Crítica publicó un curiosísimo aviso que aquí les comparto y no he visto en ninguna otra nota.
El anónimo anunciante ofrecía «comodidad» para presencia el Congreso, pero la dirección que daba es insólita: Av. Alvear 4100 es ¡el lateral oriental del Zoológico Municipal (hoy Ecoparque)!
Como organismo de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires era imposible que alquilara un espacio así, tapizado por altos árboles que aún subsisten y de espaldas al escenario. Más curioso aún: no tiene ningún teléfono ni dato de contacto. ¿La gente iba a ir hasta la puerta del Zoo que estaba en esa esquina y preguntar allí mientras una multitud de millones de personas se agolpaban para la misa? Estoy sospechando que debería ser una cargada. O no. No sé. Como historiador, solo documento. Vos sacá tus conclusiones.
